¿Por qué es mala la corrupción?

¿Por qué es mala la corrupción?

Publicado en Septiembre 23, 2015, por , en Opinión, (Sin comentarios)

Mucho se habla del ataque que produce la corrupción a los valores sociales pero ese es un ese enfoque que no me gusta debido al contenido subjetivo y a las múltiples variantes (p.e. la cuantía o la popularidad del agente. Para un enfoque más concreto he recogido a lo largo de los años criterios objetivos para estimar el efecto real de la corrupción:

  • Destruye la premisa esencial de que todos están sujetos a la autoridad de la ley. Si el político o el funcionario roban impunemente o reciben coimas por otorgar favores ¿por qué el ciudadano común va a pagar impuestos? ¿Qué le impide mentir o hacer trampas?
  • Destruye el concepto de propiedad. El corrupto vende algo que no le pertenece: la oportunidad, un permiso, un derecho, un descuento, una facilidad, una absolución, etc. La corrupción implica que un funcionario entregue indebidamente a otro algo que le pertenece al Estado o que debe ser pagado por éste, y por ende a toda la población, a un costo que no es el regular (el costo regular son los requisitos establecidos por Ley) y apropiándose de ese costo. La corrupción no es más que una forma de estelionato.
  • Adultera y encarece todo el proceso económico. La economía de mercado está basada en la libre competencia. Se presume que los bienes y servicios compiten en precio y calidad. Cuando un funcionario favorece a una empresa a cambio de una comisión, esa operación viola las reglas del mercado, con toda seguridad por una opción peor y más cara debido a la incorporación del costo de la corrupción a los precios 1y la generación de externalidades negativas 2. Por otra parte, la corrupción elimina los incentivos para innovar y mejorar la calidad de lo ofertado mientras reduce notablemente la productividad, que es la base del crecimiento. ¿Para qué ser más productivos y bajar los costos si tenemos a una clientela cautiva?
  • Reduce la productividad. La corrupción secuestra los recursos legítimos del Estado impidiendo la ejecución de sus metas.
  • Destroza la estructura ideal de la meritocracia. Debilita búsqueda de la mejora y frena el impulso de los emprendedores. En las sociedades corruptas prevalecen las conexiones personales. “El que tiene padrinos se bautiza” haciendo a los vínculos más importante que el esfuerzo por competir en un mercado abierto y libre. ¿Qué sentido tiene quemarse las pestañas estudiando cuando, para enriquecerse, basta pasarle un sobre bajo la mesa a un funcionario corrupto? ¿Para qué sudar y penar en el esfuerzo por crear una empresa exitosa, si para lograr el triunfo económico basta una combinación entre las relaciones personales y la falta de escrúpulos?
  • Genera barreras para el ingreso o permanencia de agentes económicos. Vuelve inestable el mercado pues la competencia, eficiencia y la información son reemplazadas por el abuso de poder, fraude y manipulación, lo cual genera sobre costos de transacción y retroceso de la inversión privada.

Si bien es indiscutible que tanto la corrupción grande (un único acto corrupto de gran escala) como la agregada (el efecto acumulativo de pequeñas prácticas corruptas sucesivas y continuas) son perjudiciales, lo cierto es que también es necesario un análisis particular de cada caso ya que la corrupción puede confundirse fácilmente con otras prácticas igual de penosas como la concusión, el abuso de autoridad o la simple ineficacia de la administración pública.

Notas:

  1. Por ejemplo cuando se elimina a la competencia del concurso de precios y se cargan los sobornos.
  2. Por ejemplo el caso de las obras viales en las cuales se termina adquiriendo un productos de menor calidad y menor duración o de aprovechamiento insuficiente que no es aprovechable o que se deteriora antes de los periodos de amortización.

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