Salva árboles: usa bytes

Salva árboles: usa bytes

Publicado en Marzo 16, 2013, por , en Opinión, (Sin comentarios)

Dicen que para proveer el papel que un niño necesitará durante sus estudios escolares se debe talar un bosque entero. Además, la manufactura de papel consume otros recursos valiosos como son el desgaste de la tierra, del agua y combustibles fósiles (y con el barril de crudo en más de US$100, no se trata de poca cosa). Entonces, el mensaje es claro: si queremos que el mundo siga siendo un buen para vivir (?) no utilicemos papel.

Este texto no pretende ser la apología a la causa ecologista (grupo al que respeto pero al que siento que no pertenezco) sino más bien un mezquino balance del costo beneficio de utilizar papel.

A mediados del siglo XIX era imposible imaginar un mundo sin papel, el único medio de conservar la palabra hacerse por escrito y sobre papel; sin embargo la papel-dependencia comenzó a declinar hace unos cincuenta años gracias a las computadoras. Cada uno de estos pequeños aparatos (aunque entonces no tan pequeños) comenzaron a manejar la información de un modo más eficiente de lo que habrían podido hacerlo un ejército de bibliotecarios: Con el transcurso de los años registrar información, guardarla y recuperarla se convirtió en tarea fácil y al alcance de la mano de (casi) cualquiera.

La Internet, computadoras más potentes y la proliferación de sistemas para el manejo de base de datos han hecho que las cifras de venta de enciclopedias en el formato al que nuestros padres eran tan aficionados se hundan más estrepitosamente que el Titanic: al alcance de un clic y ya sea CD o en línea la información llega a nosotros salvando la vida de muchos árboles. El byte merece un premio por su espíritu ambientalista.

Para quienes manejamos grandes cantidades de información, las ventajas de un sistema de base de datos sobre los métodos tradicionales de mantener registros en papel son:

  1. Es compacto ya que no hacen falta archivos de papeles que pudieran ocupar mucho espacio: en una memoria USB se pueden grabar más libros de los que nuestros padres hayan podido comprar durante toda su vida y el almacenamiento en la nube está disponible en todas partes.
  2. Es rápido: la máquina puede obtener y modificar datos con mucha mayor velocidad que un ser humano.
  3. Es menos laborioso pues se elimina gran parte del tedio de mantener archivos a mano. Algunos sistemas guardan la información de tu disco duro mientras trabajas en él.
  4. Es inteligible. Las computadoras se encargan de la forma por nosotros. Puede parecer chiste pero la computadora ha hecho de la caligrafía una práctica casi olvidada; hoy las personas pueden utilizar el teclado más rápido de lo que escriben a mano y en el futuro los sistemas de reconocimiento de voz serán un estímulo negativo para la escritura.
  5. Es actual. se dispone en cualquier momento de información precisa y al día.
  6. Es escalable: modificaciones en el contenido de la información ya no significan tener que desechar el soporte de la información sino que lo enriquecen (dígaselo a mi madre que insiste en comprar una agenda nueva cada año).
  7. Se puede respaldar. Ningún gobierno tiene bibliotecas públicas de “backup” (recuerdo haber oído en alguna oportunidad que el concepto era absurdo), es impráctico fotocopiar los libros para proteger su contenido en caso de desastres y es imposible comprar dos ejemplares de cada libro “por si acaso”. Con los registros informáticos pasa algo diferente: puedo generar tantos respaldos como quiera y en el formato que quiera: cintas, cd, USB, la nube (quizá alguien todavía usa disquetes) sin que ocupen más espacio que un cajón y por un costo marginal.
  8. Es amoldable ya que existen hardware y servicios para todas las necesidades desde el estudiante hasta la universidad
  9. Portable. Ya sea a accediendo a través de Internet o cargando tu base de datos en un dispositivo portátil, siempre es posible tener acceso a la información.
  10. Están integrados: puedo escribir un documento en Word que se compartirá automáticamente en Google Drive, generará un post en WordPress y enviará un correo electrónico a mis contactos. Es lo máximo cuando tu información puede desencadenar tantas acciones.

Desde luego, las ventajas anteriores tienen aún más importancia en un ambiente multiusuario donde puedes tener colaboración. Los sistemas como Google Drive, Dropbox y OneDrive no sólo permiten que gestiones tus archivos sino también que puedas compartir tus contenidos asignando permisos y trabajando en conjunto: la información es con toda probabilidad mucho más grande y rica cuando recibes aportes.

Pero con tantos beneficios ¿cómo se explica que ahora consumamos más papel que antes? La necesidad de dejar constancias hace que algunos aún piensen como en el siglo XIX: en una de las empresas para las que trabajo se estila imprimir un reporte de cada acción o medida realizada y cada mes se imprime un reporte de todas las acciones realizadas… el resultado: se consume medio millar de papel por persona a la semana (unas mil toneladas de papel al año o unos 50 mil árboles).

En lo particular, creo que con mejores políticas, equipos que reduzcan el stress visual (antes quería un monitor que permite ver toda una hoja A4 en tamaño real, y ahora tengo dos monitores enormes en simultáneo) y sistemas de certificación digital podríamos prescindir del papel en uno o dos años.

Es de esperarse que con el tiempo reduzcamos nuestros niveles de uso del papel pero este jamás desaparecerá de nuestra cultura (el invento de Gutenberg todavía nos acompañará por laaargo tiempo)… Así como están las cosas, los árboles deberán preocuparse más de convertirse en estantes y libreros que en el papel que pueda colocarse en ellos.

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